
Es en la actualidad que hemos entrado en una lucha interna por encontrar el equilibrio entre la libertad y la responsabilidad. En cualquier instituto educativo nos exigen buenas notas, mientras que en nuestra sociedad nos exigen todo lo contrario como socializar y divertirnos. Nos unimos en sociedad por naturaleza como una vez dijo Aristóteles, entonces debemos encontrar un balance entre lo que mi instinto me pide y lo que mis obligaciones me demandan. ¿Es esto tan fácil como nos lo plantean?
Para empezar hoy en día le damos más importancia a la vida social ya que pareciera tener más relevancia para lograr el éxito, y por otro lado madurar y tener responsabilidades implica menos diversión y más obligación. Entonces porqué en una encuesta realizada por una empresa peruana llamada APOYO, hecha a 540 jóvenes de la Universidad de Lima en el 2008, el 56% consideró que el desempeño académico era lo más relevante para conseguir un buen empleo. ¿No es esto una paradoja ? Claro que lo es, pero es más fácil esperar a que la suerte nos llegue y desempeñarnos mediocremente para salir adelante, a cambio de un esfuerzo por sobresalir. Creo entonces que deberíamos buscar adecuar y organizar nuestro tiempo para tener una vida social y un desempeño académico satisfactorio. De está manera no dejamos de tener amigos, pero tampoco descuidamos nuestras notas.
En lo personal la responsabilidad es la cualidad más relevante para mantener este equilibrio, y sinceramente en la aplicación de ésta tampoco somos ilustres. El 60% de los jóvenes argentinos según una encuesta realizada por el Hospital de Austral, rara vez respetan las indicaciones de velocidad y el 19% manejan bajo estado de ebriedad. Entonces pretendemos gozar de los privilegios que tiene ser libre y joven sin siquiera estar atentos a nuestras obligaciones y responsabilidades.

Creo que debemos poner nuestras prioridades en orden. Al igual, debemos desarrollar un desempeño académico alto, y mantener nuestras relaciones sociales con nuestros estudios en perfecto equilibrio. La responsabilidad debe imperar en todas nuestras decisiones, y aunque no sea tan fácil ponerlo en practica los exhorto para lograr el mejor desarrollo intelectual posible combinado con una vida social adecuada.
Gaby Cruz